Con el cambio de tiempo, el inicio del otoño aparecen las laringitis. Es una enfermedad muy frecuente y que siempre aparece en esta época. 

¿Qué es la laringitis?

  • La laringitis es una enfermedad respiratoria aguda en la que se produce una inflamación de la laringe, que es la parte inferior de la garganta donde se encuentran las cuerdas vocales. La gran mayoría son provocadas por virus respiratorios, siendo Parainfluenza 1 y 2 los patógenos más frecuentes. Afecta generalmente a niños de entre 6 meses y 6 años. Es más frecuente en los meses fríos, aumenta súbitamente en el mes de Septiembre, alcanzando su máximo en Octubre, para descender bruscamente en Noviembre y mantenerse baja hasta alcanzar el mínimo en Julio.
  • Suelen ser cuadros leves que mejoran con rapidez. En algunos niños se pueden repetir más de una vez.
  • Existen tres entidades -laringitis, laringotraqueobronquitis y crup laríngeo- que aún no compartiendo la misma etiología y clínica, se mezclan como términos en la literatura: su tratamiento, tanto en Atención Primaria como en los servicios de Urgencias, es el mismo.

¿Qué síntomas tiene?

  • Los síntomas principales son la tos ronca y afonía instaurándose a continuación estridor inspiratorio y dificultad respiratoria. La laringitis puede ir precedida de un cuadro catarral y fiebre.La laringitis suele empeorar por la noche. El niño se acuesta bien y, de pronto, se despierta con tos perruna porque recuerda al ladrido metálico de un perro y dificultad para respirar. Si la inflamación es importante, cuando el niño toma aire (inspire), el paso del mismo es tan estrecho que se escuchará un sonido parecido a un silbido al que llamamos estridor. Si esto ocurriese debéis acudir a un Servicio de Urgencias.
  • El niño se encuentra bien durante el día, pero puede empeorar de nuevo la noche siguiente.

¿Cuál es su evolución habitual?

  • Lo más probable es que la tos desaparezca en un par de días. Pero algunos niños siguen tosiendo hasta 7 días. Muchas veces la tos se quita tan rápido como comenzó. En algunos casos va seguida de tos blanda y mocos.

¿Cual es su tratamiento?

  • Si se despierta por la noche con esta tos, abre las ventanas y sácalo fuera y que respire el aire húmedo durante 10-20 minutos.. El aire húmedo hace que disminuya la sequedad de la mucosa inflamada y que los mocos sean menos espesos y el niño rápidamente sentirá alivio. También puedes abrir los grifos de agua caliente del baño y respirar el vapor que se genera o usar un humidificadores si se tiene.
  • Ofrécete una dosis de Ibuprofeno según su peso ya que debido a su efecto antinflamatorio mejorarán los síntomas. Si aún así, continúa con dificultad respiratoria o estridor, debes acudir a un Servicio de Urgencias donde le administrarán una dosis de dexametasona (Corticoide) si es moderada o nebulizaciones de Budesonida o Adrenalina (además de la dexametasona) si es grave.
  • Hay que evitar que el niño llore, corra o se agite, ya que el paso de aire se estrechará aún más y empeorarán los síntomas
  • Ofrecer líquidos frescos.
  • Lo más importante: si tu hijo está molesto hay que calmarle y hablarle de forma tranquila y en voz baja. El ambiente tranquilo y la calma le ayudarán a disminuir los problemas para respirar.
  • En niños asmáticos suele asociarse broncoespasmo, por lo que habrá que añadir salbutamol inhalado ( ventolin).

¿Qué no debemos hacer?

  • Dar tratamiento antibiótico salvo que la laringitis se haya complicado con una bacteria, en ese caso será tu pediatra quien te informe. 
  • Los jarabes o supositorios para la tos (antitusígenos) tampoco son útiles. La codeina (toseína) está contraindicada en cualquier circunstancia.
  • Cuidado con los vapores de eucalipto, mentol u otros olores fuertes; son irritantes y pueden empeorar los síntomas al producir más inflamación de la vía aérea.

¿Cuándo debemos acudir a urgencias?

Lo más importante es vigilar si el niño tiene dificultad para respirar. Por eso, de vez en cuando, hay que ver y escuchar su respiración con el pecho desnudo. Deberá acudir a  urgencias si:

  • El “estridor” se oye todo el tiempo, aunque el niño esté tranquilo, no solo cuando está a disgusto o llorando.
  • Al respirar se hunde el tórax entre las costillas o el hueco que hay debajo de la nuez. Respira cada vez más deprisa, mueve mucho el abdomen, se le hunde el pecho o estira el cuello.
  • Está somnoliento o muy irritable.
  • Tiene color azulado de cara o labios (cianosis).
  • Tiene dificultad para tragar o babea mucho.

FUENTES:
Familia y salud: AEPap
En Familia: AEP
Grupo de vias respiratorias: AEPap
Lucia mi pediatra.

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